Mensaje de bienvenida

P. Luis Arreola Martínez, C.M.
Visitador Provincial, México

Guadalupe da la bienvenida a los que llegan de todos los rincones del mundo. Desde un mundo tan plural, pero unidos en un mismo ideal. ¿Cómo cambiar el rostro de la tierra? ¿Cómo adentrarnos con la palabra y con obras luminosas? ¿Cómo sembrar en toda la tierra, la justicia y la paz? Lo primero es el Equipo. ¿Cómo vamos a formar el equipo sin límite de fronteras y de tiempo? Comenzamos a soñar que los pobres de la tierras se levanta sobre sí mismos y con ellos los creadores de nuevas estructuras del mundo nuevo justo y verdadero.

Todos manos a la obra sin pérdida de tiempo. Soltar las velas y esperar los vientos favorables. Todos ustedes representan al Equipo que tiene como misión invadir el mundo de forma organizada e incontenible. Sembradores del Reino y del Reinado de Dios en todo ser humano que alienta bajo el sol. Nuestra fe es Dios pobreza, Dios vileza, Dios marginación. Vamos a los olvidados, despreciados y en cuenta no tenidos.

Todo el mundo es nuestra frontera. Vamos los trabajadores del bien a cultivar en los campos del mal para lograr el bien donde solo brilla la opresión, la injusticia y la violencia.

Son ustedes los que reciben el llamado de Jesucristo, sueño de Dios, canto de mujer, alabanza sin fin, y así como Él, todos a dar la vida por los hermanos. De que sirve nuestra vida si no la damos hacia quienes nos extienden las manos. En sus corazones Dios nos habla y, en sus vidas, Dios nos salva.

Lo mismo que a Juan Diego, Tonantzin Guadalupe les dice: Bienvenidos todos ustedes, los más pequeños de mis hijos, aquí estoy yo con ustedes para alentarlos e iluminarlos en estas jornadas, tiempo fuerte, arranque fuerte para una nueva evangelización de mis hijos los más pequeños, los más pobres del mundo.

Esta es su casa. A todos ustedes, Guadalupe los abraza en bienvenida.